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Me dice Mae en uno de sus posts que las feministas hemos entrado poco en la reivindicación de temas como acceso universal a banda ancha, o en implicarnos de lleno en temas relativos a la sociedad de la información y sociedad del conocimiento.
Aun aceptando que no resulta fácil que la sociedad en general -no sólo las mujeres- se impliquen en este debate y entiendan que está en juego el futuro de todas y de todos, creo que se están dando algunos pasos gracias al compromiso y al trabajo de algunas mujeres feministas que tienen el compromiso de luchar por una sociedad más justa en los diferentes ámbitos y también, por supuesto, en este.

Entre estas mujeres feministas que han apostado por una sociedad de la información y del conocimiento sin discriminación, que respete los derechos de la ciudadanía, que permita avanzar para eliminar las brechas digitales está Lourdes Muñoz Santamaría, responsable de una dura y compleja negociación de la LISI(Ley de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información) que justo ayer se aprobó en comisión en el Congreso de Diputados.
Una de estas especiales batallas ha sido el reconocimiento del derecho de la población española a tener banda ancha en todo el territorio, marcando plazos, “antes del 31 de diciembre de 2008”.
La ley tqambién obliga a las administraciones a que pongan los contenidos de su propiedad a disposición de todo el mundo. Podrán ser reutilizados públicamente para copia, estudio o distribución de forma libre.
Quienes hemos estado cerca de Lourdes Muñoz durante estos últimos meses sabemos lo complejo que ha sido el proceso, así que permitidme que la felicite públicamente por su trabajo, su tenacidad y su capacidad de consenso implicando en las consultas y en la dinámica a la sociedad civil.

En cuanto al feminismo y su implicación en la sociedad, recordar que fue precisamente una mujer feminista, Eleanor Roosevelt, quien impulsó la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948.

Son mujeres feministas quienes en las Cumbres de la Sociedad de la Información convocadas por Naciones Unidas defienden las reivindicaciones de la sociedad civil. Entre ellas, Sally Burch. Recomiendo sus numerosos textos reivindicando el reconocimiento no sólo el Derecho de la Información sino el Derecho a la Comunicación y al Conocimiento.

Desde hace tiempo, espacios como Mujeres en Red, Penelopes (la red feminista francesa) FIRE (Radio Feminista Interncional), la Eskalera Karakola, Sin género de dudas desde Valencia no sólo han apostado públicamente por el Software Libre y el conocimiento libre sino que hacen talleres para explicar a las mujeres el porque el feminismo debe apostar por ello.

Y también estamos contribuyendo a la reflexión global sobre cómo pensamos que debe ser una sociedad de la comunicación que no margine a las mujeres. Recomiendo el texto, por ejemplo, de Nilda Garay “Nuevas tecnologías: nueva revolución sin las mujeres”. Se me ocurren más nombres: la periodista Merce Molist, una de las mujeres que desde hace muchos años escribe, informa y se compromete en el uso ético de la internet y las TIC, Teresa Malina en la reflexión sobre el Copyleft y el compartir conocimiento.

Personalmente el descubrimiento hace varios años del software libre y el copyleft se lo debo a los hombres profeministas de Heterodoxia y más concretamente a Manuel Campos ahora In(visibles). Mi primera cita con él fue en el Hacklab Cielito Lindo de La Latina, en Madrid. Allí conocí a un montón de chicos y algunas chicas con las que he compartido momentos de fiesta, estrategia y algunos frutos interesantes. Tengo especial cariño a un texto de mirada histórica sobre los hacklabs que escrito con Nomada: “Hacklabs, de lo digital a lo analógico”, a los momentos compartidos con Rafa Villar (Burke), a las complicidades compartidas “tomando las calles” en los hackings the streets. Desde entonces hace ya varios años sigo implicada en numerosos espacios en los que se apuesta por una concepción sostenible de las nuevas tecnologías y de la sociedad del conocimiento, algo que pasa sin duda por la apuesta por reclamar el acceso universal a banda ancha, por liberar el conocimiento y por luchar contra las brechas digitales, entre ellas, sin duda, la de género, con el fin de que esa Sociedad del Conocimiento que estamos contruyendo sea para todos, pero también para TOTAS. 😉

En fin, lo dicho, felicidades Lourdes, por tu trabajo 😉