ACTUALIDAD / BLOGS Y BLOGOSFERAS / ZONA TIC/ FOROS/ SUSCRIBETE
Coordinación: Montserrat Boix
con la colaboración de Lola Pérez Carracedo



AGENDA
 
septiembre | 2010
lumamijuvido
303112345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930123
10-09:
Máster Universitario en Estudios Interdiciplinares de Género. Madrid


 







 

 

NO en nombre de la psicología

Por Esperanza Bosch y Victoria A. Ferrer

* Esperanza Bosch Fiol. Psicóloga. Directora del observatorio para la igualdad de oportunidades de la UIB

* Victoria A. Ferrer Pérez. Psicóloga. Responsable del área de género del observatorio para la igualdad de oportunidades de la UIB

Viernes 24 junio 2005

Confundir la opinión personal con las evidencias científicas puede ser muy peligroso. En los últimos días, en relación a la aprobación de la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción por parte de las mismas, se han llegado a decir auténticas barbaridades que bajo ningún concepto se pueden considerar avaladas por ningún estudio riguroso, ni desde la psicología, ni la medicina, ni la psiquiatría ni, en definitiva, ninguna disciplina científica.

Aunque a estas alturas de la historia tener que recordarlo resulta un tanto bochornoso, la homosexualidad no es ninguna enfermedad, ni desorden, ni vicio. Es una opción sexual tan normal, y, por tanto, tan respetable como la heterosexualidad. Enamorarse de alguien del mismo sexo, sentir atracción y deseo hacia él o ella, construir un proyecto de vida en común solo puede ser visto con miedo y rechazo por quienes desde una determinada posición ideológica temen lo diferente, relacionan la libertad con el desorden, se sienten amenazados (quizás por su propia inseguridad) ante las opciones de vida diferentes a las propias. No es la primera vez que esto sucede, recordemos cómo el matrimonio civil o el divorcio tenían que “socavar los cimientos de la familia”,así como las agrias polémicas y acusaciones a quienes defendían el derecho a la anticoncepción y al aborto, por poner tan sólo algunos ejemplos recientes en nuestra historia.

Pretender que si un problema no sale a la luz es como si no existiera no sólo resulta insultantemente hipócrita, sino también nada eficaz de cara a su posible solución. La discriminación que han sufrido los colectivos de gays y lesbianas, incluso en sociedades supuestamente democráticas, debería sonrojarnos a todos y a todas. No podemos olvidar el sufrimiento que ha supuesto para muchas personas el tener que esconder sus sentimientos, mantener dobles vidas, disimular frente a los demás, o, peor todavía, vivir atormentado/a con la creencia de que te sucede algo extraño de lo que debes avergonzarte, y todo ello porque su opción sexual oficialmente no existe o directamente es perseguida por quienes creen poseer la única verdad y la única vara de medir a los demás.

Ya hace mucho tiempo que la psicología prescindió de prejuicios y visiones moralistas a la hora de describir la sexualidad humana en todas sus variantes. Que nadie desentierre fantasmas, no en nombre de la psicología, no en nombre de la ciencia.

El mismo razonamiento serviría para valorar la idoneidad de que parejas del mismo sexo puedan adoptar a niños y niñas. En primer lugar esto ya está sucediendo desde hace mucho tiempo, tanto con hijos biológicos como con hijos adoptados (en este último caso debido a que individualmente se puede llevar a cabo el proceso sin mayor problema), y no existe ninguna evidencia de que cuando esto es así el menor tenga más riesgos de sufrir alteraciones en su conducta o en su estado de ánimo.

Por otra parte, en las comunidades autónomas en las que ya se permite la adopción o el acogimiento de menores, los resultados son positivos y no permiten traslucir ninguna diferencia con niños o niñas en convivencia con parejas heterosexuales o en familias monoparentales o monomarentales.

Criminalizar estas situaciones es una acto profundamente irresponsable pues están en juego el futuro y la felicidad de muchas personas. Quienes justifican sus posiciones contrarias desde la supuesta defensa de la familia parecen no querer ver que están generando un profundo dolor y desconcierto a seres humanos: niños y niñas, adultos, adolescentes en proceso de alcanzar su identificación sexual, padres y madres de homosexuales, todos ellos miembros de alguna familia, todos ellos ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho ¿Quien defiende a estas familias?

Los únicos lazos que deberían priorizarse en la construcción de diferentes modelos de convivencia son los del afecto y el respeto mutuo. la convivencia de menores con personas que se aman y se respetan, y por extensión respetan a los demás, ofrecen modelos sin duda positivos.

No olvidemos que ha sido dentro de la familia patriarcal donde más sufrimiento se ha generado tanto a mujeres como a hijos e hijas: malos tratos tanto físicos como psicológicos y sexuales, abusos, abandonos, sometimiento y un largo etc. Abrir, por tanto, el abanico de posibilidades de convivencia enriquece, no constriñe. Sacar a la luz los problemas permite resolverlos de lo contrario sólo se consigue el enquistamiento y el triunfo de la hipocresía.




Foro

  • > NO en nombre de la psicología
    25 de junio de 2005, por Psicólogos sin Fronteras, Comunidad Valenciana

    Me ha alegrado muchísimo leer vuestro artículo y comprobar que es posible hacer frente a opiniones trasnochadas y anacrónicas que han puesto a la Psicología y a los psicólogos en una situación vergonzosa.

    Considero que es necesario por todos los medios posibles dar una información real (como habeis hechos con el artículo) frente a la campaña de desinformación que se ha generado a través de los mass media sobre lo que la Psicología tiene que decir en relación de la Ley de matromonios de parejas homosexuales.

    El colectivo de psicologos y psicólogas debemos manifestar nuestro rechazo a dichas opiniones y dejar claro que personas así no nos representan. Además de que no entendemos cómo se le da voz a según que personas para que emitan una oponión de prestigio en nombre de la Psicología española.

    Un saludo solidario desde Psicólogos sin Fronteras-CV

  • > NO en nombre de la psicología
    25 de junio de 2005, por rpm
    te agradezco mucho tu artículo, muy acertado, sosegado y lleno de argumentos. Me parece muy relevante que desde el feminismo hagamos una crítica y una réplica a la mala ciencia y la mala práctica de estos "señores". Para ellos el "porque sí" parece ser suficiente y acuden a falsos "200 estudios", que luego no existen, están mal hechos o se basan en su práctica clínica con dudosos resultados. ¡Ya está bien! ¿Nos toman por idiotas? Desde la universidad nos revolvemos y protestamos por tener que estar en el mismo espacio con este señor, por pagar con nuestras matriculas e impuestos su sueldo y pedimos que le rector tome cartas en este asunto. Os dejo el enlace de nuestra protesta, por si os apetece leerlo.



Webstats4U - Web site estadísticas gratuito El contador para sitios web particulares
Sitio desarollado con SPIP

Sitio desarrollado con Software Libre
Esta publicación es copyleft. Por tanto, se permite difundir, citar y copiar literalmente sus materiales, de forma íntegra o parcial, por cualquier medio y para cualquier propósito, siempre que se mantenga esta nota y se cite procedencia.