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Estoy indignada. La nota de Bachelet con motivo de la celebración del 10 de Diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos está fuera del tiempo y ha quedado desfasada por los últimos acontecimientos en el mundo árabe: la victoria islamista tanto en Egipto cómo en Tunez en las elecciones que supone una amenaza directa para los derechos de las mujeres.

En su mensaje, Bachelet menciona, de manera bastante superficial por cierto, la presencia de las mujeres en la llamada “primavera árabe” pero ni un comentario -ni siquiera la mínima advertencia- sobre el “otoño” que ya ha llegado con la victoria de los partidos islamistas en relación a los derechos de las mujeres.

En El Cairo, después de la revuelta inicial en la plaza Tahrir, fui testigo del poder de las ideas y de los medios sociales cuando me reuní con jóvenes mujeres líderes. Ellas exigían dignidad y los mismos derechos en el camino a la libertad y a la democracia. Querían que las mujeres tuviesen un rol equitativo en la transición y en el nuevo gobierno. Durante nuestras charlas, tenían los teléfonos móviles en la mano y sus opiniones y reacciones se veían amplificadas más allá de la sala de reuniones, compartiéndolas con otras personas en todo el mundo. Cuando volví a El Cairo para reunirme con líderes jóvenes de toda la región, fue alentador ser testigo de la histórica fundación de la Unión Egipciade Mujeres que está compuesta por 500 organizaciones no gubernamentales que movilizaron a las mujeres votantes en el reciente proceso electoral. El Gobierno obtiene su autoridad de la voluntad del pueblo, y la democracia se ve fortalecida por una participación sobre un pie de igualdad de mujeres y hombres.

En la actualidad, el rol de las mujeres en la paz y la democracia se celebró en Oslo cuando se otorgó el Premio Nobel de la Paz a tres mujeres: la Presidenta Ellen Johnson Sirleaf de Liberia, a su compatriota Leymah Gbowee, y a Tawakkul Karman de Yemen. Ellas son tres de las muchas mujeres del mundo que, a pesar de los enormes obstáculos y riesgos personales, luchan por la paz, la democracia y la igualdad de derechos.

DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE A LOS DERECHOS HUMANOS

En el otro lado de la balanza un recuerdo para Eleanor Roosevelt. En un principio, la declaración iba a ser titulada “los derechos del hombre” pero gracias Eleanor Roosevelt, Presidenta de la Comisión y feminista, se planteó que el término excluía a las mujeres y consiguió que en su lugar figurara “Derechos Humanos”.

Os recomiendo especialmente la Guía “on line” Derechos Humanos, Mujer e Inmigración escrita por Luz Martínez Ten y Martina Tuts hace algunos años pero con total vigencia, y de manera especial un capítulo: Los derechos y las mujeres. Influencia del feminismo