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En estos momentos de cambios en la política y de liderazgos emergentes resulta apasionante seguir las biografías de las y los protagonistas. Y una interesante experiencia sociológica hacer el seguimiento de la adecuación de los perfiles de estos nuevos líderes y lideresas.

Captura de pantalla 2015-08-02 a las 14.38.00Múltiples ejemplos en estos días en España tras las elecciones municipales: la que le cayó a Guillermo Zapata cuando alguien decidió desenterrar unos twits de su lejano pasado marcará no sólo su biografía sino la de todas y todos al menos en España. Algunos conocidos me han contado que desde entonces cada noche revisan los twits, retwits y favoritos del día y evalúan los que deben quedarse y los que hay que borrar “por si acaso cualquier cosa”.  Zapata y su entorno político atravesó con desventaja y cierta ingenuidad la línea de cruce de lo que antes las elecciones era privado y después, era público. Le faltaron buenos/buenas “asesores de imagen” que seguramente ahora se han puesto las pilas.

Otro de los perfiles políticos emergentes sin previo aviso ha sido el de Andrea Levy, nueva Secretaria de Estudios y Programa del PP. Apenas una líneas sobre ella antes del “día D” cuando su nombre se dio a conocer como uno de los tres fichajes estrella de Mariano Rajoy para rejuvenecer la imagen de su partido. Nos explicaron que fue becaria del departamento de la Generalitat de Cataluña liderado entonces por el socialista Antoni Siurana y que en esa época decidió apuntarse al PP de Cataluña. Que poco a poco se convirtió en una persona próxima a Sánchez Camacho, que era una persona con opinión independiente y capacidad de tomar sus propias iniciativas al margen de la línea oficial, tanto, que incluso tenía un novio independentista.

“Su pareja es un escritor independentista, pero donde otra persona podría ver una incompatibilidad, ella prefiere destacar que “las pasiones con matices pueden ser compartidas” y que “amar es también querer que el otro sea feliz”. “Para mí lo más importante es el amor y la intensidad que pongo en las cosas que me gustan y la manera de hacerme feliz es justamente ver eso. No somos una pareja aburrida”, concluye, ajena al desconcierto de algunos compañeros.”  Escribe La Vanguardia para reseñar su nombramiento.

Pasan algunos días y un nuevo y muy documentado perfil, esta vez del periodista Jordi Pérez Colome en “La bomba Levy” publicada en El Español  bajo el epígrafe “una pareja independentista” abunda en la idea

Una pareja independentista

La prueba más personal de su criterio propio es quizá su pareja: Enric Vila, un célebre escritor independentista catalán que publica cada semana en El Punt Avui y El Singular. En una de sus últimas tertulias en RAC1, Levy llamó con sorna “prohombres de la independencia” a Vila y dos de sus amigos, el periodista y profesor en la New York University Jordi Graupera y el escritor y filósofo Bernat Dedéu, con quienes Levy comparte tertulias y amistad. Levy y Vila, 12 años mayor, no esconden su relación. Ninguno de los dos ha querido hablar sobre ella para este reportaje. En un artículo de inicios de julio en El Punt Avui, Vila critica a Enric Millo, portavoz parlamentario del PP catalán. En una entrevista en mayo enCrónica Global, Levy decía: “Nos ‘independizaremos’ de los independentistas”. La pareja parece capaz de separar la vida privada de la vida pública.

Desde el Partido Popular catalán destacan la valentía de Levy, pero imaginan una situación cotidiana difícil: “Por suerte a mí no me pasa, pero creo que me sería más fácil estar con una comunista”, dice riendo Juan Millán, sucesor de Levy. José Antonio Coto, que coincidió con Levy en Nuevas Generaciones en Barcelona, imagina que “deben hablar poco de política”.

Pero de pronto Andrea Levy se instala en Madrid y parece que todo cambia. Bajo el título “Guapa, joven y preparada: así son ahora las políticas” en el diario El Mundo Levy desmiente su relación:

Otra política defensora de España a la que se ha relacionado con un independentista, con el escritor Enric Vila, es Andrea Levy. Pero ella lo niega tajante: “Estoy soltera y viviendo en Madrid, que quede muy claro”, dice a LOC esta simpática política, un terremoto que acaba de aterrizar en la capital para ser la vicesecretaria de Estudios y Programas del PP (sustituye de Esteban González Pons). Así que en su nueva condición de madrileña, Levy espera poder disfrutar de la ciudad. “No tengo tiempo nada, a ver si me dan un respiro y puedo pasear un poco y oye, ¡entrar un bar!”, dice entre risas. Y así, con bromas, insiste en negar cualquier relación sentimental, ni con Vila ni con nadie. “Tengo amigos indepes, ¡pues claro!, tantos años en la política catalana hacen que tengas amigos en todas partes, pero de ahí a que sea mi novio, ni de lejos…”.

Todo apunta que Levy en el trayecto hacia Madrid ha tenido que dejar algo más que su casa de Barcelona. Ojalá que con tanto cambio no pierda a las personas que seguramente le quieren, incluso las no apropiadas para el futuro que parece le tienen reservado porque con el tiempo las personas que nos quieren y que queremos son las únicas que permanecen en los momentos difíciles que siempre llegan.

P.D

Aclaraciones tras algún twit sobre lo privado y lo público no exentas de falta de razón en el debate.

– Las estrategias de imagen en política que falsean la realidad o peor nos hacen renunciar a nuestras historias personales no puede ser buena para las personas y lo común. Como decía Kate Millet: “Lo personal es político”.

– Por otro lado desde la mirada periodística, podría considerarse vida privada si a la primera mención del tema, la protagonista hubiera simplemente dicho que sus relaciones pertenecían al ámbito privado y que por tanto no comentaba. Por el contrario utilizó el reportaje de El Mundo absolutamente sexista sobre políticas “guapas e inteligentes” para desmentir una información inconveniente para su carrera política. Me preocupan las asesorías políticas encargadas de maquillar la realidad con fines cortoplacistas e utilitarios.