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Había prometido a Belén que haría un post titulado “Me gusta Belen Zurbano” después del mal rato que se que le hice pasar esta semana en nuestros debates durante una jornada organizada por el Cabildo de Lanzarote sobre Violencia de Género, jornada que para mí fue un revulsivo para tomar de nuevo conciencia de todo lo que nos queda por hacer en relación a la lucha contra la violencia de género o lo que es lo mismo, contra la desigualdad.

Inspirada por las conversaciones con Belén de estos días, me animo a escribir esta nota. Me interesa el trabajo de las jóvenas feministas investigando y buscando dar respuestas a las preguntas que hace algunos años logramos poner sobre la mesa. Y también sin duda planteando nuevas preguntas.

Hace más de diez años participaba en el Ier Congreso Nacional sobre Violencia contra la Mujer en Gijón (octubre 2001) cuyas conclusiones os recomiendo especialmente para poder ver con perspectiva hacia donde íbamos y ver donde estamos. Agradezco a Belén el empuje para obligarme a recuperar información que tenía almacenada en mi memoria pero desde hace tiempo guardada en un disco duro mantenido desde la memoria histórica pero no desde la actualidad que el tema sin duda mantiene.

Hace pocos días también, durante la celebración del 25 Aniversario de la organización “Mujeres para la Salud” se planteó el tema de la violencia contra las mujeres como eje de trabajo . Las intervenciones se grabaron en video y espero que en los próximos días podamos tener acceso al material para revisar.

En cuanto a las jornadas organizadas en Lanzarote, agradecer a las organizadoras su invitación para que participara en ellas y permitirme recuperar el contacto con las amigas canarias, en especial la organización de mujeres: Mararía que ahora cuentan con la especial incorporación de Lola Delgado.

LOS HOMBRES COMO SIEMPRE, EN ESPACIO PREFERENTE aunque no en nuestra foto 😉 

La primera intervención de la jornada fue de Miguel Lorente. Confieso que me la perdí. No dudo de su capacidad de comunicar con la gente, de escribir libros en los que denuncia la desigualdad, es cierto que es casi el único referente de la última década que nos queda de hombres que en su momento se comprometieron en este tema, junto a Andrés Montero que desarrolló hace más de una década el concepto de llamado “Síndrome de Estocolmo en Violencia de Género” cuya primera publicación fue en Mujeres en Red, y que posteriormente denominó “Síndrome de adaptación paradógica a la violencia de género” y junto a Luís Bonino http://www.luisbonino.com/PUBLI05.html y el desarrollo de su tesis sobre micromachismos.

Pero es cierto también que la gestión de Miguel Lorente como delegado del Gobierno contra la Violencia de Género en el Gobierno de Zapatero fue decepcionante para las organizaciones de mujeres que trabajaban en este tema y en su última etapa fue incluso nefasto cuando empezó a promocionar la ocurrencia basada en un estudio nada solvente y representativo sobre el efecto mimético en los medios de comunicación que podría tener la información sobre la violencia de género que provocó que muchos medios de comunicación sobre todo privados dieran un paso atrás en relación a la información sobre las víctimas de violencia de género y se intentara borrar de un plumazo el trabajo histórico de las organizaciones de mujeres en su lucha para visibilizar un problema y transformarlo en responsabilidad social. Aquí os enlazo la nota pública de las organizaciones de mujeres denunciando la posición de Lorente también por aquello de la memoria histórica de los procesos. De aquellas lluvias estos lodos…

ME GUSTA BELÉN ZURBANO. VIOLENCIA DE GÉNERO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Belen ZurbanoLa siguiente intervención fue de Belen Zurbano, profesora de la Universidad de Sevilla en la Facultad de Ciencias de la Información e investigadora sobre violencia de género y medios de comunicación . Me parece fundamental que desde la academia se investigue y se haga el seguimiento de la evolución histórica y se analicen datos actuales que nos permitirán sacar conclusiones sobre dónde estábamos, donde queríamos ir, donde fuimos en realidad y donde estamos hoy en día. Y es genial que las nuevas generaciones feministas de la academia se ocupen de ello con rigor. De ahí mi reconocimiento a su labor de investigación.

Escuchándola recordé algunos textos y algunas personas imprescindibles para nuestra memoria histórica: Carmen Olmedo “La gestación de la Ley Integral contra la Violencia de Género” y el primer manual que se elaboró en España sobre el tratamiento de la violencia de género en los medios de comunicación que ella y su equipo impulsaron elaborado por Eulalia Lledó y co-patrocinado por el Instituto Andaluz de la Mujer y la Radio Televisión de Andalucía “Cómo tratar bien los malos tratos”

También la memoria de la concentración que se organizó frente al congreso el 10 de septiembre del 2002 durante el gobierno del Partido Popular liderado por Aznar cuando el Congreso votó en contra de una Ley Integral contra la Violencia de Genero . Y mi reconocimiento especial a las diputadas que salieron de la sesión para sumarse a las organizaciones de mujeres en la protesta: Micaela Navarro, Carmen Alborch, Carmen Romero… Han pasado apenas 10 años y parezco la “abuela cebolleta” recordando la historia. Je, je, pero he llegado a la conclusión que recordarla es fundamental para poder analizar el pasado, los aciertos y errores, y poder pensar la estrategia de trabajo para enfrentarnos a este duro presente y al incierto futuro que nos espera.

La apuesta de algunas mujeres feministas que estaban en el PSOE hizo posible transformar la inquietud de las organizaciones de mujeres que desde hacía años denunciaban la violencia de género -la histórica Ana María Pérez del Campo fue pionera con la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas- posiciones políticas y leyes que marcan la obligación y el compromiso que deben tener desde las Administraciones Públicas, los medios de comunicación, los espacios educativos y sanitarios, el mundo jurídico, etc. etc. en la lucha contra la violencia de género.

La Ley Integral no es el problema denunciaron las organizaciones de mujeres en el 2009 cuando empezaba ya a vislumbrarse que una cosa eran las leyes y otra muy distinta su aplicación. Algo tres años más tarde se ha corroborado de lleno.

En todo caso lo cierto es que las organizaciones de mujeres, el movimiento feminista, lo que hoy en día denominaríamos “sociedad civil” fue la clave para iniciar un proceso político y de concienciación social del que mal o bien seguimos nutriéndonos en estos momentos y que siguen recordando a la administración, a los medios de comunicación, a los partidos políticos, a toda la sociedad que la violencia de género es un grave problema que todavía no hemos erradicado.

La solución no puede pasar por volver a individualizar esta lucha y contar con la iniciativa personal e individual para enfrentar un problema que afecta a todo el planeta.

IANIRE ESTÉBANEZ, UN DESCUBRIMIENTO

Sin ningún “pero” y ya sabéis quienes me conocéis lo puntillosa que soy, a la conferenciaInarie Estébanez de Ianire Estébanez Castaño, Licenciada en Psicología.

Investiga la utilización de las redes sociales entre los jóvenes y las jóvenas desde el uso individual y presenta un certero panorama sobre los peligros de las redes sociales en relación a la violencia de género.

Un punto de referencia clave, su blog: Mi novio me controla lo normal. Os lo recomiendo especialmente.

En la primera parte de su intervención, sobre los peligros de la red temí que dejara a las y los presentes con la idea de que menudo peligro esto de internet, así que me gustó su segunda parte en la que subrayó que el reto estaba en trabajar en positivo en ella ya que era un espacio ineludible para conectar con los jóvenes. (Y no tan jóvenes).

LA RED EN LA ESTRATEGIA DEL ACTIVISMO COLECTIVO Y SOCIAL

La verdad es que Ianire me puso las cosas fáciles para situar mi conferencia en las posibilidades que las redes sociales y que la internet nos ofrecen para la formación, el activismo social y el empoderamiento de las mujeres. Las TIC nos permiten tener voz… posicionarnos ya no depende de que alguien nos de o no un micrófono… tenemos los blogs, facebook, twitter.

En mi anterior post dejé algunos enlaces para abundar en la reflexión.

En mi intervención prioricé el animar a las y los presentes en el uso de las TIC y me dejé de batallitas como que Mujeres en Red desde 1999 tenía un apartado especial sobre violencia de género, que construimos la primera lista de distribución a través de correo electrónico multidisciplinar sobre violencia de género, en la que, por cierto, participaban por igual victimas de violencia de género y especialistas técnicas, intercambiando opiniones -seguro que le hubiera gustado a mi nueva amiga Ana Bella- y un foro de apoyo a las víctimas de malos tratos autoorganizado del que tengo un sabor amargo y me confirmó que en tales espacios era imprescindible la presencia mediadora de alguna persona especialista que supiera ayudar a modular las relaciones y las reacciones de las mujeres maltratadas, con perfiles psicológicos muy tocados y complejos.

EL TESTIMONIO DE ANA BELLA

Ana BellaApasionante escuchar en la jornada la experiencia, revivida como si fuera el primer día, de Ana Bella que ha creado la Fundación Ana Bella en Sevilla para ayudar a las mujeres que se enfrentan a este problema. Según el testimonio que ella dió, en el grupo son las mujeres supervivientes quienes se encargan de apoyar a las víctimas. La ayuda de las y los especialistas queda en segundo lugar. Asumen la atención a las víctimas que los servicios de la administración no hacen por “tener horarios de oficina”. Aseguran haber tenido hasta el momento pocas subvenciones oficiales. Desarrollan su perfil de emprendedoras para poder ofrecer una salida profesional a las supervivientes y negocian con empresas privadas convenios de apoyo.

En lo personal sin duda toda mi solidaridad y admiración a Ana Bella y su lucha. Estoy plenamente de acuerdo en la necesidad de escuchar testimonios de las supervivientes y sin duda en apoyarlas.

Me preocupa sin embargo el modelo y el discurso que subyace en la propuesta. Después de haber logrado en la última década avanzar en la conciencia social y política sobre el problema de la violencia de género y situar el problema en la responsabilidad social -el que algunas empresas estén dispuestas a apoyar a las mujeres que han sido víctimas de violencia de género es sin duda fruto de esta conciencia social- y situar la responsabilidad del estado en la lucha por la igualdad, regresemos ahora al terreno de la iniciativa individual como solución para hacer frente a este grave problema. El modelo liberal se aplica así también en la “búsqueda de soluciones” para las víctimas de la violencia de género.

Hace unos años -en los años 70 y 80 del siglo pasado- eran las feministas quienes acogían en sus casas a las mujeres maltratadas porque no estaba estaba reconocido el problema social de los malos tratos, era un problema individual. Se han conseguido leyes para en las que se deja claro que es toda la sociedad quien debe responder. Se empezaron a formar especialistas para apoyarlas en estos difíciles momentos. Logramos servicios públicos, que efectivamente, el Partido Popular está desmantelando y que los partidos de izquierda que gobiernan no siempre están defendiendo, especialmente ahora con el argumento de la falta de presupuestos para afrontar la crisis.

El estado tiene una responsabilidad y debe hacerla frente. Es el estado quien debe proteger a las personas, en este caso a las mujeres, a las que asesinan por la situación de desigualdad que todavía persiste. Y la ciudadanía no puede bajar la guardia, olvidarse de algo tan esencial y considerarlo de nuevo “algo personal”. Porque nos seguimos jugando la vida de decenas de mujeres al año. Es una cuestión de Derechos Humanos básica que merece una respuesta colectiva y planetaria.